Un sondeo realizado recientemente por el Consejo Internacional de Museos (ICOM) arrojó como resultado que el 30,9 % de las instituciones europeas de la cultura y el arte admitió que despedirá en el futuro a trabajadores de planta, y que el 46,1% se desprenderá de los contratados temporariamente.
La medida se adopta como respuesta a los problemas económicos. Museos de Europa y América del Norte redujeron sus recursos y actividades debido a la pandemia. Aparte de los recortes en personal, el 16% de los 900 museos participantes en la encuesta declaró que ya había despedido, al menos, a una cuarta parte del personal del museo entre febrero y septiembre de 2020. Para el 10,6% de las instituciones consultadas el plantel que ha sido cesado se eleva a más de la mitad de la plantilla.
Para el 68,5% de los museos que participan en el estudio la principal fuente de ingresos de su presupuesto anual proviene de fondos públicos, y para el 25,8%, de fondos privados. El 33,8% asegura que la mayor parte de su presupuesto lo recaudan gracias a los ingresos propios. “Con el cierre de los museos, el número de visitantes ha disminuido drásticamente, lo que ha tenido graves consecuencias económicas, especialmente para los museos que dependen principalmente de las entradas que venden al público”, explican desde ICOM.
La región con mayor número de despidos ejecutados es América del Norte, más del doble que los realizados en Europa. Por tal motivo el modelo de museos más perjudicado por la crisis económica causada por la pandemia es el de Estados Unidos, basado en la aportación privada y de la venta de tickets y de productos culturales. “Las instituciones que dependen principalmente de los fondos públicos parecen ser más estables, con porcentajes más bajos de los efectos económicos negativos”, indican los creadores del sondeo.
El mantenimiento
Los museos sostenidos con fondos públicos reducirán programas y horas de apertura y despedirán a menos personal que los sustentados por fondos privados. La encuesta describe una situación especialmente vulnerable en el sector de los autónomos: el 40,9% de los encuestados han declarado que se quedarán sin salario como consecuencia de la crisis. Desde abril hasta octubre el 10,7% de los trabajadores temporales han sido despedidos y al 16% las instituciones no les han renovado el contrato. Casi un tercio de los participantes está considerando cambiar totalmente de carrera profesional.
El 49,6% de los participantes piensa que su museo perderá al menos una cuarta parte de sus ingresos en 2020, y para el 32% supondrá la pérdida de más de la mitad de los ingresos anuales con respecto al año anterior. Solo el 13% asegura que perderá menos del 10% de esta partida económica. Tanto el Museo del Prado, como el Museo Reina Sofía ya han previsto una pérdida de ingresos propios del 65% y el 60% respectivamente.
A futuro, los museos creen que el impacto económico de la covid-19 va a reducir las de actividades y las exposiciones temporales. Las instituciones europeas vaticinan una situación levemente mejor en todos los aspectos tratados que las de Norteamérica. La peor de las comparaciones sucede en la reducción de personal: mientras en Europa el 25,2% de los museos asegura que habrá despidos, en EEUU se eleva al 52%.
“El impacto va a ser grave y tendrá consecuencias duraderas en las finanzas de los museos, en su capacidad para llegar a su público y, por tanto, para cumplir con su función cultural, social y económica”, sostienen desde ICOM.